Obituario en honor del doctor Fernando Beltranena

La familia del Movimiento Olímpico guatemalteco despide con mucho pesar a uno de sus miembros más queridos, el doctor Fernando Antonio Beltranena Valladares,  quien dejará un legado imborrable en todos los ámbitos en los que se desarrolló.

Su incansable labor y aporte para el desarrollo del deporte guatemalteco quedará marcado por siempre en la memoria de atletas, entrenadores, dirigentes y todas las personas que se vieron influenciados por sus contribuciones. 

El doctor Fernando Beltranena se adelantó en el camino hacia la eternidad, pero su loable herencia quedará intacta para las presentes y futuras generaciones.

Nacido el 3 de septiembre de 1931, Beltranena cultivó su pasión por el deporte desde muy pequeño como estudiante del Colegio de Infantes. Luego encontró su vocación como estudiante de la Facultad de Medicina en la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde se graduó en 1957. Posteriormente se especializó en oftalmología con posgrado en Nueva York y fue médico residente en Houston, con menciones honoríficas y notables contribuciones en la práctica.

Como dirigente deportivo sobresalió como presidente de la Asociación Nacional de Ecuestres, Vicepresidente de la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala, Presidente del Comité Olímpico Guatemalteco durante 16 años, Vicepresidente de la Organización Deportiva Panamericana y vicepresidente de la Organización Deportiva Centroamericana. 

Su contribución humanística y educativa también se extendió como Director de la Academia Olímpica Guatemalteca, miembro de la Comisión para la Cultura y Educación Olímpica del Comité Olímpico Internacional y promotor de valores olímpicos en ámbitos panamericano e iberoamericano.

Entre las distinciones recibidas, destaca la Medalla Pierre de Coubertin del Comité Olímpico Internacional, la Orden del Quetzal en grado de Gran Oficial, miembro de la Galería de Notables.

Beltranena siempre será recordado por su enjundia, carisma, alegría, visión de superación en pro del desarrollo del deporte guatemalteco. 

Ante tan irreparable pérdida, mostramos nuestras más sinceras condolencias a su esposa María Mercedes Falla Cofiño y a sus hijos Francisco Fernando, María Mercedes, Ana Lucía, María Marta, Mariano, Martín (十), Pablo (十), Paulina y Cecilia María., nietos y bisnietos.

Que descance en paz.