El viento llevó a David Hernández hasta la cima del mundo

Caía la noche y todos aguardaban su llegada. Cuando finalmente se abrieron las puertas aparecieron él, su trofeo y una sonrisa que lo iluminó todo.

David Hernández, el joven amatitlaneco que ha dedicado casi la mitad de su vida a la práctica de la navegación a vela, volvió a casa luego de conseguir uno de sus máximos éxitos: ser campeón mundial de la clase Sunfish, en el ISCA World Championships que se realizó en las aguas de Bonaire, Holanda.

“No me esperaba este recibimiento y es muy bonito ver que siempre hay personas que están apoyando el deporte; eso lo impulsa a uno a seguir buscando resultados”, resumió.

Luego de escuchar las porras y recibir abrazos y felicitaciones de su familia, amigos y gente involucrada en la vela guatemalteca, se detuvo un momento para describir cómo llegó hasta la cima del campeonato.

“Fue un evento de mucho sacrificio. Fueron 5 días de competencia en los cuales el viento varió demasiado y puso a prueba muchas habilidades”, describió Hernández todavía emocionado. Ciertamente, sus conocimientos y pericia fueron puestos a prueba, sobre todo, el último día, cuando tres regatas restantes definirían al campeón.

“Con un buen comienzo, logramos mantenernos como líderes durante casi todo el campeonato y con una última regata en la que se definía todo ante dos competidores de Perú fue bastante difícil, pero se logró sacar el resultado”, reaccionó.

También participaron por Guatemala en el Mundial Matías Rosenberg (10o), Diego Silvestre (13o) y Diego Castro (25o) entre 67 veleristas en la clasificación general. 

 

Un cierre de miedo

Al concluir las 12 regatas pactadas, Hernández y el peruano Renzo Sanguineti igualaron a 43 en puntos totales, pero el título se decantó por el guatemalteco, quien tuvo dos victorias en regatas contra una del sudamericano. Un punto detrás quedó el otro peruano, Alonso Collantes.

“Sabíamos que iba a ser difícil y que eso podía llegar a pasar, que los dos que estaban detrás eran del mismo país e iban a ir contra mí, seguro, y se dio. Completando las tres últimas regatas iba a haber un descarte con el que habría empate y por las victorias en regatas yo iba a ganar el campeonato”, recalcó el velerista nacional.

Las sensaciones son incalculables… “La verdad, me sentí muy contento. Han sido muchos años de trabajo y al final ha valido la pena; estoy muy contento y orgulloso de ser guatemalteco y de poner al país en lo más alto”.

Han sido 11 años desde que Hernández comenzó a navegar; tras un lapso de fuerte aprendizaje que se extiende día con día, el joven de 24 años ha logrado ser campeón en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta, en 2017, y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla el año pasado; en los Juegos Panamericanos de Lima, este año, fue sexto y cerró el 2019 competitivo con el título mundial de Sunfish.

 

Lo que sigue

En Sunfish, David ha logrado sus máximos triunfos, pero uno de los deseos más grandes es llegar a Juegos Olímpicos; sin embargo, en el programa olímpico no está incluida esta clase. “El objetivo es hacer el mejor trabajo y que se saquen todos los resultados para poder optar a una clase que sea olímpica. Seguro hemos pensado en eso y vamos a trabajar en ello para poder hacerlo”. Por ahora “hemos terminado el año competitivo y hay que pensar en el campeonato mundial del próximo año; vamos a ir a tratar de defender el título”, concluyó.